domingo, julio 30, 2006
la permanencia
Sorrenta comiendo bocaditos de muerte.
sin metafísica, la permanencia le da caspa,
sólo un tatuaje:
No te imaginas lo que va a ocurrir
sin metafísica, la permanencia le da caspa,
sólo un tatuaje:
No te imaginas lo que va a ocurrir
escritorio
Que el hogar sea cálido, Sorrenta. Que los duraznos muerdan. Que tu boca calle. Que tus huesos duelan, árticos siempre áridos, mujer de gomaespuma, sudando un terrón de azúcar y un sol de otoño.
viernes, julio 28, 2006
pupilas
Sorrenta jamás fue escrita, tampoco su muerte, menos aún sus palabras, pero esa carta que la nombra (que nunca existió) se despide con su muerte, de la que habla y se encuentra en el espejo, de la que se esconde en lo negro de sus pupilas.
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